Ya en la última edición de nuestra revista usamos como ejemplo el “camino”, y propongo no cambiarlo por otro, ya que el verbo “caminar” expresa una dinámica, un movimiento… Cuando camino pongo un pie delante del otro, además mi mirada se fija en algo que está delante… En cambio, caminar hacia atrás resulta muy difícil.
Bien, entonces, sigamos caminando hasta la meta… ¿qué meta?, ¿el Sínodo? Meta significa llegar y no seguir más..., meta es lograr algo, es decir, mi mirada y mi atención se fijan en la meta y no más allá. Nuevamente: ¿la meta es el Sínodo?, en otras palabras: en nuestras congregaciones, en comisiones, en la iglesia toda, los que estamos metidos en los preparativos para nuestro Sínodo, ¿con qué ánimo caminamos?, ¿…en qué meta se fija nuestra mirada…?
Como ya habíamos compartido, en la CREE (Comisión de Renovación Espiritual y Evangelización) estamos trabajando sobre el tema de la Evangelización y Renovación Espiritual hace muchos años. Para nosotros es un largo caminar. En este camino tuvimos que superar varios obstáculos, como por ejemplo la necesidad de instalar el tema en nuestras comunidades. Cuando hablamos de Evangelización, muchos tienen una imagen prefabricada asociada a las prácticas misioneras de las iglesias y grupos del ámbito pentecostal y / o evangelical. Entonces, si queremos “evangelizar” es muy fácil: copiemos los conceptos de otras iglesias y ya está. De hecho, cuando uno viaja por el paisaje ierpino visitando a las congregaciones y distritos, a veces se encuentra con ideas y propuestas que van en esta dirección.
Pero tenemos que saber que, de ser así, tenemos que tirar por la borda buena parte de nuestra teología y, desde ya, cortar con un cuchillo muy filoso nuestras raíces. No, desde el primer momento fuimos conscientes de que hablar de Evangelización para un “ierpino” no es lo mismo. Por lo tanto, no hay una receta: tienen que hacer esto y aquello, como si evangelizar tuviera que ver con un concepto metodológico que se puede aprender en un taller.
Evangelizar es transitar un camino… ¿quién camina?, vos, yo, ustedes, todos juntos, toda la IERP… ¿Qué pasa en este caminar?, en la medida en que avanzamos vamos a acostumbrarnos a los cambios, vamos a descubrir nuestra verdadera “misión” en este mundo. ¿Cuál es nuestra misión?, la respuesta la encontramos en el texto que nos acompaña a lo largo de este camino, Mateo 9,35–36 (a 38). Sin entrar en detalles, la acción y reacción de Jesús frente a lo que pasa en este mundo debería animarnos a replantear nuestra práctica como cristianos y como iglesia. El teólogo y mártir Dietrich Bonhoeffer dijo: “Frente al sufrimiento de hermanas y hermanos, como cristiano no puedo vivir con un pie sobre la tierra y con el otro en el cielo…, sólo el que vive con los dos pies sobre la tierra, luego estará con los dos pies en el cielo…” Jesús tiene “compasión de… (ellos); está completamente con los que sufren; se mete en su piel… ¿Por qué reacciona así?, por amor. Es el amor más puro y más concreto, porque es incondicional y desinteresado.
A esta altura del camino ya concluido las filmaciones y esperamos que los videos reflejen la realidad en la congregaciones y distritos, que nadie haya caído en la tentación de querer demostrar "quiénes somos", ya que la idea es ver "cómo somos".
¿Cuál es la meta, el Sínodo? ¡No!, el Sínodo quiere ser como uno de los altos en el camino, cuando, después de horas de caminar, se llega a un hermoso lugar que permite disfrutar del paisaje y ver el tramo recorrido. La meta la tenemos siempre por delante, o en otras palabras: si entendemos que Jesús nos acompaña en este caminar, entonces es el mismo camino la meta.
Reiner Kalmbach
Coordinador de la CREE